El contrato de trabajo puede ser definido como el acuerdo de voluntades entre el trabajador y empleador mediante el cual el trabajador se compromete a prestar personalmente sus servicios y el empleador a pagar una remuneración ejerciendo la subordinación.
Los contratos de trabajo pueden dividirse de la siguiente manera:
En función a su formalidad:
- Verbal: acuerdo que no ha sido materializado en un documento.
- Escrito: acuerdo que se materializa en un documento.
En función a su duración:
- Plazo indeterminado: contrato que tiene una fecha de inicio, pero no tiene una fecha de fin.
- Plazo determinado: contrato que tiene una fecha de inicio y de fin.
En función al tiempo:
- Tiempo completo: trabajadores que laboran la jornada laboral común del centro de trabajo, por ejemplo, 6 u 8 horas diarias.
- Tiempo parcial: trabajadores que laboran en promedio diario semanal menos de cuatro horas diarias.
